viernes, 21 de enero de 2011

Dear Prudence:
Me siento rara, puede sonar tonto. Pero me pase unos cuatro días de vacaciones, lejos de mis viejos y llegué a extrañarlos. Quería volver, abrazarlos y pasarla bien como lo hacemos siempre. Después me acordé que no es así de divertido en mi casa. 4 de casa 7 días lo pasamos bien, pero esos 3 me los paso llorando. Ayer llegué y ayer lloré, casi toda la noche. No fue una gran pelea, la pelea era con mi hermano, pero me doy cuenta del miedo que tengo. El miedo que le tengo a mi mamá cada vez que se enoja, mis amigos pueden pensar que es la mejor y ella lo es en momentos... Pero no siempre es así, y me duele saber que esté -ahora- tan nerviosa, que tenga que ir a un psicólogo cuando toda su vida estuvo bien. Cuando tiene esa enfermedad de mierda que caga cada momento familiar, y cada día tengo más miedo... De que le pase algo, y te que a nosotros también nos pase algo.
Tengo demasiado miedo, y el miedo me consume. Me hace tan vulnerable que después me pongo sensible. Y cuando soy sensible lloro todo el tiempo, recuerdo toda mi vida. Pienso en mis viejos más que nada y lloro, como la pendeja sensible e inmadura que soy. Y quiero cambiar eso... Quiero ser fuerte, no llorar y poder sobrellevar mi vida sin lamentar las cosas. Quiero confiar en mis viejos, y amar a mi hermano. Voy a tener que pelear para conseguir eso, pero creo que no va a ser en vano.

Adieu.

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